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MEXICO:
Tratado perjudica trabajo
1 de junio de 2006
Adital - La Federación Internacional de Derechos
Humanos (FIDH) hizo público el informe de una misión de
encuesta internacional sobre las repercusiones del Tratado de Libre Comercio
de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés)
en los derechos humanos. La conclusión es que el TLCAN ha causado
un negativo impacto en las condiciones laborales y en la industria nacional
de México. "La capacidad de producción de manufactura
nacional se ha desmantelado y la industria agrícola se ha destruido",
afirma el documento, que puede verse en la dirección http://www.fidh.org/IMG/pdf/Mx448e.pdf
FIDH.
Según la agencia Servindi la misión de encuesta realizada
en México entre el 22 y el 31 de agosto del 2005 fijó una
atención particular a los efectos del TLCAN sobre el empleo y las
condiciones de trabajo en el norte del país, en particular en las
maquilas y en la economía informal, después de una década
de entrada en vigor. Presentado como el impulsor del crecimiento económico
y del desarrollo el TLCAN ha causado un considerable impacto en los niveles
económicos de integración de México en América
del Norte, haciendo posible que el país se convierta en el segundo
socio comercial de Estados Unidos.
Sin embargo, a consecuencia de la apertura de las fronteras la capacidad
de producción de manufactura nacional se ha desmantelado y la industria
agrícola se ha destruido. Por estos cambios estructurales la economía
nacional se está transformando en una economía de consumo,
muy dependiente de las empresas estadounidenses. El Tratado benefició
sobre todo a las maquilas, para las cuales fueron invertidos muchos capitales
estadounidenses y canadienses después de la entrada en vigor del
TLCAN, lo que favoreció su auge.
Los principales beneficiarios del Tratado son las grandes empresas transnacionales
mientras que los efectos sobre el empleo y los salarios fueron muy desfavorables
a los trabajadores mexicanos. La principal ventaja competitiva de México
en el marco del TLCAN está en el mantenimiento de salarios bajos
y las condiciones precarias de trabajo, así como en el control
de los sindicatos.
El informe evidencia que la destrucción de la actividad agrícola
alentó las familias a instalarse en las zonas urbanas, en condiciones
de pobreza extrema. Las primeras víctimas son las mujeres y los
niños, a menudo menores de 16 años, contratados por empresas
transnacionales para trabajar en las maquilas con condiciones agotadoras,
para salarios extremamente bajos.
El informe examina en particular la situación en Ciudad Juárez,
ciudad-fronteriza en el norte de México, donde violaciones recurrentes
de los derechos de los trabajadores fueron certificadas por los encargados
de la misión de la FIDH. La sistemática transgresión
de los derechos de asociación, por causa de la estructura propia
del sindicalismo en México, se encuentra en el centro del problema
de las violaciones de los derechos fundamentales en el trabajo.
Aunque existe un movimiento naciente de sindicalismo independiente, los
sindicatos oficiales o los sindicatos blancos (sindicatos creados en su
totalidad por las empresas pero inexistentes en los hechos) ejercen un
monopolio sindical en la mayoría de las empresas. Las actividades
de los sindicatos oficiales son influenciadas de manera importante por
los políticos locales, cuyo objetivo es captar nuevos inversores,
en detrimento de los derechos de los trabajadores. Por su parte, los sindicatos
blancos permiten a la empresa fingir el respeto de los estándares
internacionales, pero de hecho son inexistentes y no tienen ninguna responsabilidad.
Además, la violenta represión de los derechos de los trabajadores
por sus propios representantes sindicales es moneda corriente.
La FIDH recomienda a las autoridades mexicanas que reformen el derecho
laboral pero con el fin de asegurar la protección de los trabajadores
y, sobre todo, aumentar el monto de los sueldos hasta un nivel que permita
a los trabajadores satisfacer sus necesidades, promover un mecanismo eficaz
e independiente para la protección y la aplicación del derecho
laboral, y asegurar la independencia, la representatividad y la transparencia
de los sindicatos.
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