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José Carlos Mariátegui
Programa del Partido Socialista Peruano
Escrito: Redactado por José Carlos Mariátegui en octubre
de 1928, y aprobado en el Comité Central del partido, a comienzos
de 1929.
Fuente: José Carlos Mariátegui, La organización del
proletariado, Comisión Política del Comité Central
del Partido Comunista Peruano
El programa debe ser una declaración doctrinal que afirme:
1.-El carácter internacional de la economía contemporánea
que no consiente a ningún país evadirse de las corrientes
de transformación surgidas de las actuales condiciones de producción.
2.-El carácter internacional del movimiento revolucionario del
proletariado. El Partido socialista adapta su praxis a las circunstancias
concretas del país, pero obedece a una amplia visión de
clase, y las mismas circunstancias nacionales están subordinadas
al ritmo de la historia mundial. La revolución de la independencia
hace más de un siglo, fue un movimiento solidario de todos los
pueblos subyugados por España; la revolución socialista
es un movimiento mancomunado de todos los pueblos oprimidos por el capitalismo.
Si la revolución liberal, nacionalista por sus principios, no pudo
ser actuada sin una estrecha unión entre los países sudamericanos,
fácil es comprender la ley histórica que, en una época
más acentuada de interdependencia y vinculación de las naciones,
impone que la revolución social, internacionalista en sus principios,
se opere con una coordinación mucho más disciplinada e intensa
de los partidos proletarios. El manifiesto de Marx y Engels condensó
el primer principio de la revolución proletaria en la frase histórica:
"¡Proletarios de todos los países, unios!".
3.-El agudizamiento de las contradicciones de la economía capitalista.
El capitalismo se desarrolla en un pueblo semifeudal como el nuestro;
en instantes en que, llegado a la etapa de los monopolios y del imperialismo,
toda la ideología liberal, correspondiente a la etapa de la libre
concurrencia, ha cesado de ser válida. El imperialismo no consiente
a ninguno de estos pueblos semi-coloniales, que explota como mercados
de su capital y sus mercancías y como depósitos de materias
primas, un programa económico de nacionálización
e industrialismo; los obliga a la especialización, a la monocultura
(petróleo, cobre, azúcar, algodón, en el Perú),
sufriendo una permanente crisis de artículos manufacturados, crisis
que se deriva de esta rígida determinación de la producción
nacional, por factores del mercado mundial capitalista.
4.-El capitalismo se encuentra en su estadio imperialista. Es el capitalismo
de los monopolios, del capital financiero, de las guerras imperialistas
por el acaparamiento de los mercados y de las fuentes de materias brutas.
La praxis del socialismo marxista en este período es la del marxismo-leninismo.
El marxismo-leninismo es el método revolucionario de la etapa del
imperialismó, y de los monopoilos. El Partido socialista del Perú
lo adopta como método de lucha.
5.-La economía pre-capitalista del Perú republicano que,
por la ausencia de una clase burguesa vigorosa y por las condiciones nacionales
e internacionales que han determinado el lento avance del país
por la vía capitalista> no puede liberarse bajo el régimen
burgués, enfeudado a los intereses capitalistas, coludido con la
feudalidad gamonalista y clerical, de las taras y rezagos de la feudalidad
colonial. El destino colonial del país reanuda su proceso. La emancipación
de la economía del país es posible únicamente por
la acción de las masas proletarias, solidarias con la lucha antiimperialista
mundial. Sólo la acción proletaria puede estimular primero
y rea lizar después las tareas de la revolución democráticoburguesa
que el régimen burgués es incompetente para desarrollar
y cumplir.
6.-El socialismo encuentra, lo mismo en la, subsistencia de las comunidades
que en las grandes empresas agrícolas, los elementos de una solución
socialista de la cuestión agraria, solución que tolerará
en parte la explotación de la tierra por los pequeños agricultores,
ahí donde el yanaconazgo o la pequeña propiedad recomienden
dejar a la gestión individual, en tanto que se avanza en la gestión
colectiva de la agricultura, la,s zonas donde ese género de explotación
prevalece. Pero esto, lo mismo que el estímulo que se presta al
libre resurgimiento del pueblo indígena, a la manifestación
creadora de sus fuerzas y espíritu nativo, no significa en lo absoluto
una romántica y antihistórica tendencia de construcción
o resurrección del socialismo incaico, que corresppndió
a condiciones históricas completamente superadas y del cual sólo
quedan como factor aprovechable dentro de una técnica de producción
perfectamente científica, los hábitos de cooperación
y socialismo de los campesinos indígenas. El socialismo presupone
la técnica, la ciencia, la etapa capitalista, y no puede importar
el menor retroceso en la adquisición de las conquistas de la civilización
moderna, sino, por el contrario, la máxima y metódica aceleración
de la incorporación de estas conquistas en la vida nacional.
7.-Sólo el socialismo puede resolver el problema de una educación
efectivamente democrática e igualitaria, en virtud de la cual cada
miembro de la sociedad reciba toda la instrucción a que su capacidad
le dé derecho. El régimen educacional socialista es el único
que puede aplicar plena y sistemáticamente los principios de la
escuela única, de la escuela del trabajo, de las comunidades escolares
y, en general, de todos los ideales de la pedagogía revolucionaria
contemporánea, incompatible con los privilegios de la escuela capitalista,
que condena a las clases pobres a la inferioridad cultural y hace de la
instrucción superior el monopolio de la riqueza.
8.-Cumplida su etapa democrático-burguesa, la revolución
deviene, en sus objetivos y su doctrina, revolución proletaria.
El partido del proletariado, capacitado por la lucha para el ejercicio
del poder y el desarrollo de su propio programa, realiza en esta etapa
las tareas de la organización y defensa del orden socialista.
9.-El Partido socialista del Perú es la vanguardia del proletariado,
la fuerza política que asume la tarea de su orientación
y dirección en la lucha por la realización de sus ideales
de clase.
Anexos al programa se publicarán proyectos de tesis sobre la cuestión
indígena, la situación económica, la lucha antiimperialista,
que, después del debate de las secciones y de las enmiendas que
en su texto introduzca el Comité Central, quedarán definitivamente
formuladas en el Primer Congreso del Partido.
Desde el manifiesto, el Partido dirigirá un llamamiento a todos
sus adherentes, a las masas trabajadoras, para trabajar por las siguientes
reivindicaciones inmediatas:
• Reconocimiento amplio de la libertad de asociación, reunión
y prensa obreras.
• Reconocimiento del derecho de huelga para todos los trabajadores.
Abolición de la conscripción vial.
• Sustitución de la ley de la vagancia por los artículos
que consideraban específicamente la cuestión de la vagancia
en el anteproyecto del Código Penal puesto en vigor por el Estado,
con la sola excepción de esos artículos incompatibles con
el espíritu y el criterio penal de la ley especial.
• Establecimiento de los Seguros Sociales y de la Asistencia Social
del Estado.
• Cumplimiento de las leyes de accidentes de trabajo, de protección
del trabajo de las mujeres y menores, de las jornadas de ocho horas en
las faenas de la agricultura.
• Asimilación del paludismo en los valles de la costa a la
condición de enFermedad profesional con las consiguientes responsabilidades
de asistencia para el hacendado.
• Establecimiento de la jornada de siete horas en las minas y en
105 trabajos insalubres, peligrosos y nocivos para la salud de los trabajadores.
• Obligación de las empresas mineras y petroleras de reconocer
a sus trabajadores de modo permanente y efectivo, todos los derechos que
le garantizan las leyes del país.
• Aumento de los salarios en la industria, la agricultura, las minas,
los transportes marítimos y terrestres v las islas guaneras, en
proporción con el costo de vida y con el derecho de los trabajadores
a un tenor de vida más elevado.
• Abolición efectiva de todo trabajo forzado o gratuito,
y abolicion o punicion del regimen semi-esclavista en la montaña
• Dotación a las comunidades de tierras de latifundios para
la distribución entre sus miembros en proporción suficiente
a sus necesidades.
• Expropiación, sin indemnización, a favor de las
comunidades, de todos los fundos de los conventos y congregaciones religiosas.
• Derecho de los yanaconas, arrendatarios, etc., que trabajen un
terreno más de tres años consecutivos, a obtener la adjudicación
definitiva del uso de sus parcelas, mediante anualidades no superiores
al 60% del canon actual de arrendamiento.
• Rebaja al menos en un 50% de este canon, para todos los que continúen
en su condición de aparceros o arrendatarios.
• Adjudicación a las cooperativas y a los campesinos pobres,
de las tierras ganadas al cultivo por las obras agrícolas de irrigación.
• Mantenimiento, en todas partes, de los derechos reconocidos a
los empleados por la ley respectiva.
• Reglamentación, por una comisión paritaria, de los
derechos de jubilación en forma que no implique el menor menoscabo
de los establecidos por la ley.
• Implantación del salario y del sueldo mínimo.
• Ratificación de la libertad de cultos y enseñanza
religiosa al menos en los términos del artículo constitucional
y consiguiente derogatoria del último decreto contra las iglesias
no católicas. Gratuidad de la enseñanza en todos sus grados.
Estas son las principales reivindicaciones por las cuales el Partido socialista
luchará de inmediato. Todas ellas responden a perentorias exigencias
de la emancipación material e intelectual de las masas. Todas ellas
tienen que ser activamente sostenidas por el proletariado y por los elementos
conscientes de la clase media.
La Libertad del Partido para actuar públicamente, al amparo de
la constitución y de las garantías, que ésta acuerda
a los ciudadanos para crear y difundir sin destricciones su prensa, para
realizar sus congresos y debates, es un derecho reivindicado por e1 acto
mismo de la fundación pública de esta agrupación.
Los grupos estrechamente ligados que se dirigen hoy al pueblo por medio
de este manifiesto, asumen resueltamente, con la conciencia de un deber
y una responsabilidad históricas, la misión de defender
y propagar sus principios y mantener y acrecentar su Organización,
a costa de cualquier sacrificio. Y las masas trabajadoras de la ciudad,
el campo y las minas y el campesinado indígena, cuyos intereses
y aspiraciones representamo5 en la lucha política, sabrán
apropiarse de estas reivindicaciones y de esta doctrina, combatir perseverante
y esforzadamente por ellas y encontrar, a través de esta lucha,
la vía que conduce a la victoria final del socialismo.
¡Viva la clase obrera del Perú!
¡Viva el proletariado mundial!
¡Viva la revolución social!
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