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DOBLE ETICA DE LA DERECHA CHILENA
Por Vito Saavedra Cueva


Es curiosa, por decir poco, la posición de la derecha Chilena. Después de varias décadas de justificar y apoyar el golpe de estado, la dictadura militar de Pinochet, los miles de asesinatos y desapariciones de ciudadanos Chilenos, al enterarse de que el dictador se había embolsado millones de dólares e innumerables lingotes de oro, prudentemente se distancia de el y tibiamente hasta algunos le condenan. Es decir, no cuando descubrieron que era un criminal sino cuando se dieron cuenta de que era un ladrón. En efecto, esa derecha que le vitoreaba y alababa, le retiro su simpatía al descubrir que era un chorizo.

El matar y torturar a seres humanos no les importaba mucho, entre matar y torturar o llevarse la caja encuentran menos elegante el robo. Que se apodere de la bolsa se les hace insoportable.

No vamos a elegir ahora entre unos y otros delitos del tirano pero resulta por lo menos curiosa la posición de la derecha que repudia al ladrón y mira a otro lado cuando se trata de juzgar al asesino. ¡Había que poner orden¡ dicen, cuando se trata de los crímenes mientras que les parece un pecado mortal y chusco el saqueo. El sacrificio de vidas humanas les parece natural mientras que el robo es una ofensa nacional. La patria para ellos es ofendida cuando se mete las manos en sus arcas mas no cuando se asesina y tortura a su pueblo. Entre la bolsa y la vida prefieren la bolsa siempre y cuando su vida no esté en juego.

Lo más asqueroso de todo esto es la posición de la iglesia católica, dice el cura capellán del ejercito chileno que el ex dictador fue un oficial que entregó toda su existencia a servir a la patria", y le calificó como un hombre de profunda fe cristina y que dio su vida por el Ejército y su familia.

Dijo también, ante el cuerpo sin vida del ex dictador, que no había mas remedio, que se debía de tomar decisiones dolorosas para la salvación de la patria. Que los marxistas estaban destruyendo la patria y corroyendo el cerebro de los Chilenos. Repito, da asco escuchar esto de quienes se dicen tener una filosofía de amor entre sus prójimos. Cristo se revolvería en su tumba si esto escuchara.

Cierto es que la historia de la iglesia católica está colmada de sangre y corrupción, no hay lugar en el mundo en que la iglesia como institución se pusiera al lado de los débiles, salvo muy pocas excepciones de carácter espontáneo, la iglesia a apoyado dictaduras, genocidios, intervenciones y guerras. Pero de ahí a decir que el sanguinario asesino, torturador y ladrón Pinochet hizo lo que hizo por salvar a la patria intentando justificar sus crímenes es intolerable.

Parecida posición adopta el gobierno norteamericano que después de haber planificado, financiado y ejecutado el golpe militar y el asesinato del presidente democrático Salvador Allende, ahora pretende disimular su inmoral apoyo a Pinochet y se han abstenido de enviar a su representante a los funerales del dictador.

Dicen que no es ético alegrarse de la muerte de un ser humano, que se lo pregunten a los familiares de los miles de desaparecidos y asesinados por Pinochet. Yo por mi parte propongo un brindis por su miserable desaparición.

 

 
 



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